Leocenis García al Comando Venezuela: “acuerdo firmado por uds es un fraude”
El mismo día que la oposición firmó el acuerdo con el CNE, varios venezolanos (Diego Arria, Alfredo Romero y el cronista) dimos una rueda de prensa advirtiendo los peligros que enfrentamos. Yo puedo decirles que quienes suscribieron ese acuerdo nos entramparon.
Yo no juraré respetar y cumplir ese acuerdo, aun cuando lo firmaron en mi nombre y el de millones de venezolanos que adversamos al señor Presidente de la República. Mis razones no se refieren a cuestiones sobre las cuales podría eximirme de responsabilidad, dejando constancia de las salvedades que he venido haciendo. Se refieren a cuestiones sustantivas y de principio con las cuales ningún patriota venezolano puede transigir.
Ningún acuerdo político puede violar Derechos Fundamentales. Ninguna firma puede convalidarlo. El acuerdo aprobado viola mi derecho a exigir garantías en un proceso electoral. Viola mis derechos históricos a que lo que resulte de mi voto sea un resultado transparente. Pues, óigase bien, la oposición ha aceptado un árbitro por adelantado, un árbitro que es el ministerio de elecciones del régimen, pero no sólo eso, lo hace sin que éste dé las garantías de que no habrá abusivas cadenas, que un representante de la oposición pueda entrar con la señora Tibisay al acto de totalización, que el ente rector exija que la FAN se deslinde de la afirmación del Jefe del Estado que ésta es chavista y en qué lapsos se darán los resultados. En fin, un árbitro en un partido de fútbol se reconoce, si no está vendido, si no abusa de su poder para perjudicar a un equipo, y !este CNE nos ha sacado varias tarjetas rojas y ni una sola al Presidente!
Por todo eso yo no convalido ese acuerdo. Y no voy a jurar cumplirlo y respetarlo como ciudadano, si este es ratificado por una oposición engañada de sus verdaderas consecuencias por unos demagogos irresponsables. No espero que ustedes compartan o entiendan mis razones. La minoría directiva del Comando Venezuela que ha permitido este acuerdo, con el apresuramiento irreflexivo e irresponsable con el cual se ha redactado y debatido su disparatado articulado, no puede ser capaz de entender las cuestiones de principio y patria que a mí me mueven a negar mi apoyo a ese adefesio y anunciar mi abierto desacato. Albanes, que es una señora seria, pero ingenua, ya había marcado el camino de la estupidez cuando se atrevió a decir que el CNE es confiable. No es así, este CNE es tramposo. El único mecanismo que tenemos los ciudadanos para defendernos es tener el 100 % de las actas al final del proceso para ponerle un freno a cualquier intención de desconocer la voluntad popular.
Aquí el único que triunfa con este acuerdo es el CNE. Que, vale decir, es Chávez. Pero yo les digo que no se consuelen con sus propios aplausos ni se hagan ilusiones con la algarabía tumultuaria. No confíen en su poder ni crean que el uso abusivo que ustedes hacen de él vence y convence.
Llegará un día en que, para su vergüenza, se haga patente y evidente lo que aquí les advierto y entonces los mismos que hoy los aplauden los maldecirán. Siempre ha sido así, y así será ahora. No olviden aquello que dijo Gaitán: “El pueblo es superior a sus dirigentes”. Así que gafos pueden ser los que suscribieron el acuerdo, pero este es un pueblo muy arrecho.
Yo no me limitaré a ejercer mi derecho a no protestar y a no jurar respetar y cumplir lo que ustedes han aprobado. Yo creo y proclamo que la justicia y el imperio de la ley son obligaciones primarias de todo Estado Constitucional. Pero el CNE y el gobernante al cual sirve, han hecho de la justicia una farsa y del imperio de la ley una burla.
Yo no actúo en la sombra del engaño y el fingimiento. Lo hago por esta vía pública porque creo en la justicia de sus motivaciones, que nada tienen que ver con las bastardas ambiciones de poder de la mayoría de los conspiradores del pasado. Y el hecho es que si a una persona o a un país se le coloca en circunstancias que constituyen un estado de extrema peligrosidad o indefensión, ello genera el ejercicio al derecho a la legítima defensa y la rebelión.
Así que, para mí, la oposición ha puesto a los venezolanos en la raya de lo que harán si se sienten burlados el 07 de octubre.
La legítima defensa del derecho a un proceso transparente, sin Silva Rangel, me lleva en esta hora a proclamar el deber de todo ciudadano, investido o no de autoridad, de actuar, para corregir las acciones causantes de su indefensión y peligrosidad, ejerciendo su derecho a la rebelión en la medida que ello sea necesario para restituir su derecho infringido.
Hay que pedir al Comando Venezuela que rectifique ese mamotreto que ha firmado.
Los Derechos Ciudadanos no pueden ser negados en una parte y reconocidos en otra. Esa situación ambigua y contradictoria no solo abre ejercicio del derecho a la rebelión de cualquier ciudadano o grupo de ellos, quienes deberán actuar en los hechos para restablecer la garantía del derecho vulnerado, sino crea una situación de conflicto permanente.
No puedo concluir esta carta sin consignar mi más enérgica protesta por el grosero fraude perpetrado por ustedes (Comando Venezuela) con el acuerdo aprobado.
Fuente: SextoPoder

























