El Barsa acumula 12 puntos de 12 posibles al vencer a Getafe 4 – 1
Los azulgranas metieron presión a un Madrid que se vio ocho puntos por debajo de su eterno rival al iniciarse su duelo de esta noche ante el Sevilla, en el Sánchez Pizjuán (22:00 h).
El Barça más canterano -Tito Vilanova alineó de inicio a diez futbolistas formados en La Masia- dio la talla en uno de los estadios que más se le han atragantado en los últimos años: el Coliseo Alfonso Pérez. Ni siquiera el ‘virus FIFA’ pasó factura esta vez. Y eso que los compromisos de las selecciones habían dejado al equipo sin tres de sus puntales: los lesionados Iniesta y Alexis y el griposo Jordi Alba.
Un Barça imparable
La maquinaria azulgrana parece cada vez mejor engrasada. Este Barça funciona. Y, lo más importante, también sabe dominar y brillar sin su estrella, Leo Messi. Por una vez, y sin que sirva de precedente, el argentino empezó en el banquillo en una decisión consensuada con el cuerpo técnico. Tito Vilanova optó por no forzarle tras haber jugado esta semana con Argentina. Y su puesto lo ocupó un buen amigo del ’10′: Cesc Fàbregas.
El de Arenys tuvo oportunidad de reivindicarse en una de las posiciones que más le gustan: la de falso 9. El gol se le resiste desde hace meses. Pero de sus botas nacieron algunas de las ocasiones más peligrosas. Entre ellas, el gol de Adriano.
El Barça fue el amo y señor ante un rival que el año pasado le venció por 1-0, y que en este ya ha demostrado su peligro ganando al Real Madrid. Tello dio el primer aviso a los cuatro minutos malogrando un mano a mano con Moyà. El meta del Getafe fue el mejor de los locales.
Ya en el 7′, Pedro reclamó penalty después de que Miguel Torres le impidiera culminar una acción tocando el balón con la mano en el área. Teixeira Vitienes, en un claro preludio de lo que iba a ser su nefasto arbitraje, no apreció nada punible.
Thiago brilla en su reaparición
La falta de acierto, la inspiración de Moyà y la ceguera del colegiado cántabro impidieron a los catalanes dejar el duelo sentenciado antes del descanso. En el 25′, Thiago, que regresaba al once tras cuatro meses de ausencia por lesión, envió un ‘obús’ al larguero después de zafarse de dos defensas en una magnífica acción individual. El hispano-brasileño, muy incisivo y activo, fue de los mejores en los 60 minutos que estuvo en el césped.
Al filo de la media hora, Teixeira pasó por alto el segundo penalti de la noche al no ver un clamoroso abrazo de Alexis a Busquets a la salida de un córner.
‘Talismán’ Adriano
Por fortuna, Adriano empezó a poner las cosas en su sitio marcando el 1-0 a la media hora de juego. Cesc se internó en el área con potencia y el último toque se le fue largo… pero el brasileño, llegando desde atrás, remachó el balón suelto superando a Moyà por raso. Era su segundo gol en estas dos últimas jornadas, pues ya había visto puerta ante el Valencia (1-0)
Poco después, el meta del Getafe evitó el segundo desbaratando un chut a bocajarro de Thiago. La única opción de peligro local en este período fue un chut de falta de Pedro León que detuvo Valdés.
Puyol se rompe
La reanudación no empezó bien para el Barça. Puyol se lesionó al doblarse la rodilla izquierda disputando un balón con Barrada. El capitán azulgrana intentó seguir sin éxito, y fue sustitiudo cuatro minutos después por Mascherano (57′). Los primeros diagnósticos apuntan a que deberá estar un mes de baja.
Recital de Messi
Al filo de la media hora, Tito Vilanova realizó un cambio que, como era esperar, acabó marcando diferencias. Thiago cedió su sitio al número uno, al rey indiscutible del fútbol mundial: Leo Messi. Y el argentino no defraudó. Nada más entrar, provocó una tarjeta amarilla al ser víctima de un claro agarrón de Míchel. Fue el inicio de su recital.
Pésimo Teixeira
Ni siquiera Teixeira Vitienes pudo contener el vendaval de juego del ’10′ del Barça. Y eso que no señaló uno de los penaltis más claros de la historia de la Liga. En el 66′, Miguel Torres zancadilleó con total claridad a Leo cuando se plantaba solo ante Moyà en una contra. Pero el único que no vio la pena máxima -por tercera vez- fue, curiosamente, el árbitro. Ver para creer.
Leo marca a pares
Pero a la cuarta fue la vencida. En el 72′, Valera derribó a Pedro. Y, esta vez sí, el colegiado se dirigió al punto de los once metros. Messi ejecutó el penalti con un chut potentísimo que se coló por el centro, a pesar de que Moyà llegó a tocar el esférico con la punta de los dedos (0-2, 73′).
El Barça, lanzado, noqueó definitivamente a su rival en el 77′. Montoya, que hizo olvidar por completo la suplencia de Dani Alves, se internó como si fuera el brasileño por la derecha, y su centro lo culminó Messi marcando a puerta vacía (0-3).
Mascherano, en propia meta
El Getafe marcó el del honor en una acción desafortunada de la zaga culé. Sarabia disparó y Mascherano, al intentar desviar el balón, lo introdujo de cabeza en su propia portería (1-3, 79′).
Villa sentencia
Aún habría tiempo para ver un gol más. Villa, que había entrado por Tello, selló el 1-4 definitivo en pleno descuento. Controló con el pecho un gran pase en profundidad de Cesc y, tras irse de un defensa, no perdonó. Tres puntos más en el bolsillo, buen fútbol y 12 de 12 en el bolsillo. Mejor, imposible.

























