Consejos para la chimenea y la estufa de leña

Cuando se trata de calefacción, una chimenea desafía claramente a una estufa de leña. Con un fuego abierto, apenas se aprovecha la capacidad energética de la leña. En el mejor de los casos, no entra en la habitación más de un 30% del calor. Hay formas de sacar más partido a una chimenea. La más sencilla es colocar una placa de cocción de hierro fundido contra la pared del fondo para aumentar la radiación de calor. Cuanto más gruesa sea la placa de cocción, más cálida será la radiación y más tiempo se aprovechará.

Pero una estufa de leña sigue siendo la mejor opción si quieres algo más que el ambiente. La capacidad de la estufa es importante. Debe ajustarse al espacio. Una estufa de leña con muy poca capacidad nunca calentará la habitación, por mucho que la quemes. Y una estufa con demasiada capacidad hace que se caliente demasiado. Entonces tendrá que limitar mucho el suministro de aire, lo que significa que la combustión no es óptima. Además, una estufa con la capacidad adecuada consumirá mucho menos combustible.

Consejo: Si quieres comprar una estufa de leña, mide el contenido de la habitación en metros cúbicos y déjate aconsejar por el vendedor.

Calefacción segura

Una calefacción segura es una calefacción limpia. Madera limpia, chimenea limpia, chimenea limpia.

  • Deshollinar la chimenea todos los años es realmente necesario para prevenir el riesgo de un incendio en la chimenea. El seguro no paga si no se puede demostrar que esto se hace de forma profesional.
  • Limpie también regularmente las paredes de la estufa o chimenea y elimine los depósitos de hollín antes de que la capa sea demasiado gruesa.

Consejo: La condensación de la humedad de la casa puede hacer que las estufas de leña se oxiden fuera de la temporada de calefacción de leña. Puede evitarlo rociando el metal con WD40.

Queme sólo madera limpia y seca, y nunca queme madera con restos de pintura, aglomerado o madera impregnada.
La mejor leña para su estufa de leña o chimenea

Los buenos tipos de madera para quemar son el roble, el fresno, el abedul y la madera de árboles frutales. La madera blanda, como el pino y el abeto, da menos rendimiento y es más contaminante. Pero sea cual sea la madera que utilices, debe estar seca en primer lugar. Con la madera mojada o húmeda, gran parte de la energía del fuego se utiliza para evaporar el agua que contiene.

Como la buena leña -la que se ha secado durante al menos dos años- es cara, es una buena alternativa comprar leña fresca y almacenarla en un lugar seco y aireado. El verdadero amante de la naturaleza preferirá salir a la carretera con su motosierra. Ahora bien, en nuestro país no se pueden cortar árboles sin más, pero siempre hay posibilidades. Por ejemplo, los viejos árboles frutales que hay que cosechar.

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